Cómo evitar lesiones en la práctica del running.

Lesiones. Blog Verdurea.com

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El post de esta semana va dirigido, sobre todo, a todos l@s runners que os estáis iniciando en el mundo del atletismo. Ya que los que llevamos unos cuantos años practicando este deporte, ya hemos aprendido a identificarlas y sobrellevarlas. Os daré consejos que os ayuden a evitar las lesiones y, sobre todo, a saber que hacer cuando aparecen las primeras molestias.

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Las 6 claves para superar una lesión deportiva

Foto: ritmoymovimiento

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Las lesiones son uno de los mayores enemigos de la práctica deportiva. Las tememos y hacemos lo imposible por evitarlas, pero hay veces que, a pesar de los cuidados, nuestro cuerpo se resiente. A lo largo de toda mi carrera deportiva, he pasado por varias lesiones, algunas leves y otras mucho más graves, obligándome a estar meses alejada de la práctica deportiva. Pero de todas y cada una de ellas he aprendido y, en largo camino de recuperación, me he vuelto más fuerte y conocedora de mi cuerpo y mis límites. Aquí os dejo unas claves para ayudaros a superar a nuestras enemigas. ¡Espero que os ayuden!

1. DIAGNÓSTICO. Un buen diagnóstico es fundamental. Para ello, ponte en manos de expertos en práctica deportiva, tanto a nivel médico como de fisioterapia; ya que ellos están acostumbrados a ver y tratar lesiones de todo tipo.

2. CONFIANZA. Tienes que tener plena confianza en los profesionales que te están tratando y ellos en ti. ¿Qué quiero decir con esto? Cuando estamos lesionados, nos impacientamos, porque queremos ver mejorías ya, y como veamos que no vamos tan rápido como nos gustaría, nos ponemos a buscar y probar otros tratamientos. ¿Qué conseguimos con esto? Nada bueno, ya que no dejamos que ningún tratamiento funcione y, encima, volvemos locos a los profesionales que trabajan en nuestra recuperación, ya que ven que no mejoras y no entienden el porqué.

3. PACIENCIA. Las lesiones te ponen a prueba y muchas veces te llevan al límite porque ves que pasan los días y no avanzas como te gustaría. Cuando se está lesionado hay que tener mucha, mucha, mucha paciencia y nada de prisa. Haz caso a tu fisioterapeuta y médico y no te saltes sus indicaciones. Como en todo proceso de recuperación, llega un momento en el que empiezas a mejorar y el dolor desaparece o es mínimo. Cuando llega ese momento estás todo contento y piensas que ya estás curado. Entonces, como no te duele, piensas: “no pasa nada porque hoy ruede más o haga series, si no me duele” ¡ERROR! Estás mejorando, sí, pero todavía no estás curado. Tenemos tantas ganas de volver a entrenar con normalidad que en cuanto estamos un poco asintomáticos, queremos hacer todo lo que no hemos hecho en meses. Mi consejo es que seas paciente y no te saltes los pasos. Que desaparezca el dolor es muy buen síntoma y señal de que las cosas van por el buen camino, pero aún no estás curado, así que sigue reteniéndote y haciendo las cosas paulatinamente, para poder recuperarte por completo y que cuando vuelvas a tu rutina normal de entreno, la lesión sea agua pasada.

Foto: euroinnova.es

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4. CAMBIAR OBJETIVOS. Muchas veces no nos damos recuperado de una lesión porque tenemos prisa ya que tenemos un objetivo en mente y queremos llegar a él como sea. Esto lo que hace es que recaigamos una y otra vez y no terminemos de recuperarnos por completo e, incluso, hay veces en las que nos lesionamos otras zonas porque corremos con dolor y pisamos mal para proteger la zona que nos duele. La experiencia me ha enseñado  que cuando te lesionas hay que cambiar los objetivos (sobre todo si es una lesión grave). Tu objetivo principal tiene que ser recuperarte por completo de la lesión y centrarte en cuerpo y alma en esa recuperación. Sé que es muy duro pensar que a lo mejor no puedes correr una prueba que llevas meses preparando, pero creerme cuando os digo, que si estás lesionado y fuerzas al cuerpo para correr ese objetivo, lo más seguro es que la carrera no te salga bien y, lo que es peor, que la lesión se agrave mucho y te acabe alejando de la práctica deportiva durante mucho, mucho tiempo. Esto me lleva al siguiente punto.

5. POSITIVISMO. Como ya he dicho anteriormente, las lesiones te llevan al límite, sobre todo cuando tardas tiempo en recuperarte. El tiempo pasa y no ves la luz. Pasan competiciones, campeonatos y no sabes cuándo vas a estar en ellos de nuevo. Es normal ponerse triste y tener días malos, pero hundirse o meterse en una espiral negativa no te va ayudar. Siempre he pensado que la vida y las cosas que nos pasan hay que afrontarlas con una actitud positiva y aprender de ellas. Estar lesionado es algo que no quieres, pero lo estás y ya no se puede hacer nada. Ahora toca curarse y aprender para que no vuelva a ocurrir. Estás lesionado, sí. Estás triste, sí. Que te apetece llorar, llora. Pero afronta la lesión con positivismo. Centra todas tus energías en hacer las cosas bien para curarte pronto y por completo, escucha a tu cuerpo y aprende de él. Te está diciendo cuáles son tus puntos débiles. En el proceso de recuperación de una lesión, te vuelves mentalmente muy fuerte. Aprendes a ser paciente, a superar malos momentos, a valorar lo que haces, te das cuenta de la importancia que tiene cuidarte, escuchar el cuerpo y cuidar los complementos, aprendes de tus errores, etc. Es mejor ver el vaso medio lleno. Los progresos son lentos, pero están ahí, así que en vez de lamentarte por la cosas que aún no puedes hacer, piensa en las que cosas que puedes hacer sin molestias y que antes no podías. ¡A qué eso anima!

6. CUIDAR HÁBITOS. Muchas veces, cuando estamos lesionados, como perdemos nuestra rutina habitual de entrenamientos, tendemos a dejar de lado el cuidado de la alimentación, hidratación y descanso. Se tiende a pensar: “No pasa nada, no estoy entrenando”. Ese pensamiento es erróneo. Piensa que el descanso es fundamental, estés entrenando o no. Sigue cuidando tus horas de sueño, ya que un cuerpo descansado es menos propenso a lesionarse que uno que no lo está. Con la alimentación pasa lo mismo. Cuando se está lesionado, se entrena mucho menos o nada, por lo que quemas muchas menos calorías. Al no hacer esfuerzos físicos grandes, tu cuerpo no necesita tantos hidratos. Intenta que tu dieta sea variada, sana y rica en frutas y verduras. Una buena alimentación, va a proporcionar a tu cuerpo los minerales, vitaminas y nutrientes necesarios para recuperarse antes. Lo mismo con la hidratación. Si cuidas estos aspectos, te ayudará a recuperarte antes y, lo que es más importante, a que la vuelta al entrenamiento no sea tan traumática. Imaginaros que estáis lesionados y no os cuidáis nada o muy poquito. Duermes poco, coges varios kilos, etc. Todo eso lo vas a notar cuando vuelvas a tu rutina y hará que todo sea más difícil y lento. Eso no quiere decir que no podáis daros algún capricho de vez en cuando, pero no como tónica habitual.

Espero que estos consejos os ayuden si en algún momento os lesionáis. Y si tenéis alguna duda, ya sabéis que me podéis preguntar sin problema.